Desarrollo SostenibleEnergías renovablesHiperSocial

Haz de tu casa el mejor aliado del desarrollo sostenible

Casas pasivas y de consumo casi nulo

Un aspecto fundamental en el desarrollo de la economía y consumo sostenibles es nuestro hogar. Hoy día construir una vivienda saludable, eficiente y sostenible ya no es una utopía ni un privilegio reservado a la clase más pudiente.

Como venimos comentando, cada vez hay más personas que apuestan y demandan construcciones domésticas alejadas del modelo industrial impuesto por el sacrosanto ladrillo. Y esa creciente demanda hace que el número de empresas dedicadas a la investigación y desarrollo de proyectos en esta línea vaya en constante aumento.

Un modelo de vida sostenible y respetuoso con el medio, a partir de materiales naturales y autóctonos ensamblados de manera artesanal sin necesidad de maquinaria pesada y energéticamente eficientes, es ya una realidad y en Cantabria tenemos ya estupendos ejemplos de ello.

Nuestra vivienda habitual puede convertirse en una, ya sea en el momento de comprar una nueva, al alquilar un inmueble o al modernizar la que ya poseemos. Los pasos son sencillos y los gastos que exige son recuperables a medio plazo.

Lo primero que hay que hacer para mejorar la eficiencia energética de la vivienda es una profunda reflexión sobre nuestros usos y costumbres. Solo cambiando hábitos cotidianos a los que no solemos prestar atención, se puede llegar a reducir el uso de energía en un 20% o 30%.

 

En qué consiste

Este sistema de edificación se conoce como bioconstrucción: hábitats respetuosos con la salud de sus ocupantes y el medio ambiente en el que se encuentran. Como muchos otros ámbitos de la economía sostenible, se basa en soluciones ancestrales ideadas por nuestros antepasados. En este caso, para construir nuestra vida y cubrir nuestras necesidades básicas de forma armónica con la naturaleza que nos rodea.

Casas artesanales levantadas a base de piedra, tierra y madera del lugar sin arruinar los ecosistemas. Sus principios básicos son el ahorro de energía, la reducción de la contaminación atmosférica, acústica y electromagnética, evitar los materiales tóxicos y maximizar el reciclaje.

Materiales ecológicos como tierra, piedra, barro, paja, arcilla, fibras vegetales, madera gestionada de forma sostenible y reciclada, nos ayudan a reducir las emisiones de CO2 y a ahorrar dinero (son mucho más baratos que los materiales convencionales).

El resultado es una vivienda ecológica y sana con todos los adelantos modernos, sin emisiones nocivas y donde el gasto energético es menor al de una casa convencional gracias al diseño bioclimático.

Es importante tener en cuenta su procedencia, si son de la zona mejor. Se adaptarán mejor a la climatología local y minimizamos así la huella ecológica de nuestra construcción.

Además, que sean reciclables, no contaminantes y naturales no está reñido con que sean de calidad y duraderos. Más bien al contrario: el adobe y la piedra, por citar dos conocidos, son materiales sumamente efectivos en temas de aislamiento y solidez de los muros.

La lista es larga: azulejos, cristal, estucados de cal, morteros de cal, pinturas a base de aceites minerales y pigmentos naturales, ceras naturales, bambú, corcho, arcilla, celulosa,  por citar los más frecuentes y de fácil acceso, que además ofrecen unos resultados excelentes en las distintas fases de edificación.

Pero no se trata sólo de los materiales de construcción, otras variables a tener en cuenta para rehabilitar o construir nuestro hogar del modo más eficiente y sostenible son:

  • Aislamiento óptimo: tendemos a pensar que la ineficiencia energética tiene que ver con el modo en que generamos o consumimos, pero en realidad es en las pérdidas o entradas indeseadas de calor donde más se derrocha. De ahí la importancia de contar con un aislamiento optimizado en fachadas, cubiertas y huecos acristalados.
  • Diseño eficiente: las pérdidas o entradas indeseadas de calor en nuestras casas se producen sobre todo a través de muros y cubiertas. Cuanto mayor sea la superficie expuesta de estos cerramientos con respecto al volumen total interior de la vivienda, mayor será también el riesgo de despilfarro de energía. En la medida de lo posible, conviene optar por diseños compactos y evitar elementos que sobresalgan del edificio.
  • Orientación estratégica: una casa correctamente orientada se calienta gratuitamente en invierno gracias al sol, o se mantiene fresca en verano con menos demanda de aire acondicionado. Cada zona geográfica tiene su clima y las casas deben adecuarse a éste desde el inicio de su proyecto, tanto si trata de nueva construcción como si se va a rehabilitar una existente.
  • Ventilación controlada: un ambiente saludable y sano necesita una correcta renovación del aire. El fallo más habitual son las fugas de aire incontroladas, normalmente en los puntos de ensamblaje entre ventanas, fachadas, estructuras y otros elementos constructivos.

 

Medidas para mejorar el consumo energético en hogares

 

Situación en España y Cantabria

Según datos del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE), el parque residencial español es responsable del 17% del consumo final de energía. Cada una de nuestras viviendas emite 14 kilos diarios de CO2 a la atmósfera, o lo que es lo mismo, 5 toneladas al año. Esta realidad se debe, principalmente, a la energía que consumimos, cuya factura asciende de media a unos 700 euros anuales por hogar.

En junio se cumplieron 3 años de la entrada en vigor en nuestro país del certificado de eficiencia energética para los edificios, documento obligatorio para las nuevas construcciones y para vender y alquilar viviendas.

El certificado cataloga los inmuebles en función de la energía que consumen—y de las correspondientes emisiones— y les asigna una letra que refleja su eficiencia: desde la “A”, la mejor, hasta la “G”, la peor.

España sigue teniendo un largo camino por recorrer: más del 80% de los inmuebles existentes se mantienen entre las letras “E” y “G”, según datos del Ministerio de Industria.

En España, tan solo unas 3.000 fincas cuentan con certificación energética clase “A”.

Fincas como la cooperativa de viviendas Arroyo Bodonal, urbanización modelo en Tres Cantos, cuyos propietarios apostaron desde el minuto cero por otra forma de construcción y sostenibilidad energética y que a día de hoy se jacta de ser la única construcción de viviendas en Europa que cuenta con el Certificado Leed Platinum, la más prestigiosa certificación internacional para la edificación ecológica y sostenible.

Teniendo en cuenta el ciclo de vida de los edificios, los edificios pasivos ahorran dinero. El ligero sobrecoste de su construcción, entre un 5 y un 10% respecto de los edificios convencionales, se compensa en pocos años debido a la reducción de su demanda de energía hasta la décima parte.

Un edificio pasivo requiere hasta un 90% menos de energía con la consiguiente reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Y en Cantabria, ya tenemos algunos pioneros, deseando que pronto seamos cada vez más los que optemos por invertir un poco más a corto plazo, con la demostrada experiencia de que en el medio y largo plazo lo amortizaremos y con creces.

No podemos decir que muchas, pero ya hay viviendas que están apostando en nuestra región por el uso de energías renovables o la bioconstrucción. Tal es el caso de Abrazo House, como se puede ver en el artículo y video realizados por las amigas de Green.Eco. Un canto a la sostenibilidad y a la autosuficiencia en el medio rural que podemos visitar los primeros sábados de cada mes para aprender cómo lo hicieron sus propietarios.

En los núcleos urbanos, las ayudas a la eficiencia energética que el Gobierno de Cantabria ofrece van en línea con las políticas nacionales y europeas. Existir, existen, aunque su cuantía y modalidad tal vez no sean las ideales para incentivar a la población ante este tipo de inversiones.

 

Recursos recomendados

  • Aprende cómo ahorrar energía: El IDAE puso en marcha en noviembre de 2011, esta plataforma de formación online con la finalidad de fomentar el ahorro de energía en nuestra vivienda, oficina y en el uso del automóvil; mediante cursos sencillos y gratuitos, nos ofrece una serie de consejos intuitivos con los que impulsar la concienciación, colaboración activa y adquisición de buenos hábitos por parte de todos.
  • Fundación La Casa que Ahorra: es una organización sin ánimo de lucro dedicada a sensibilizar a todos los sectores de la sociedad sobre la importancia de la eficiencia energética en la edificación y los beneficios que puede reportar para el ahorro económico y energético, la protección del medio ambiente y la creación de empleo.
  • Controlas tu energía: en esta web impulsada desde el Ministerio de Industria y Energía, te ofrecen una sencilla forma de identificar y conocer los pasos para la eficiencia energética tanto en casa como fuera de ella.
  • Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP): es una asociación sin ánimo de lucro que promueve los edificios pasivos de España a través de sus delegaciones. Es parte de la International Passive House Association y de EuroPHit. PEP se financia a través de socios, proyectos europeos y patrocinios.
  • Hogares Eficientes: web resumen de las ayudas en vigor en Cantabria para la rehabilitación energética de edificios de uso residencial.
  • Arquitectura Sostenible y Autosuficiente: las amigas de Ecocosas están acumulando una gran cantidad de bibliografía que te puedes descargar gratis desde su biblioteca. Si eres fan de hacer las cosas por ti mismo, aquí encontrarás toda la información que necesites para construir tu casa pasiva al mejor precio y tu solito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *